Desarrollo de la Inteligencia Espiritual

El cortijo del Quinto Balcón

El Cortijo del Quinto Balcón está ubicado en el corazón de La Alpujarra granadina, en un lugar privilegiado entre Sierra Nevada y la Sierra de Lújar. 

La belleza de su entorno, el clima, la paz y el silencio le convierten en un lugar excepcional para la reflexión y para el desarrollo del SER, facilitando la conexión del Ego con la Espiritualidad.

El alojamiento tiene lugar en casas rurales próximas al cortijo dotadas de encanto y 

comodidad, que junto a la comida hecha en el cortijo, en su mayor parte con agua y productos de la tierra, dejarán en ti el recuerdo de una experiencia inolvidable. La belleza de su entorno, el clima, la paz y el silencio le convierten en un lugar excepcional para la reflexión y para el desarrollo del SER, facilitando la conexión del Ego con la Espiritualidad.

¿Qué es la inteligencia espiritual?

Las inteligencias conocidas, la de los conocimientos y la emocional, sabemos que son desarrollables y que se sustentan en neuronas cerebrales.

Sin embargo, existe otra inteligencia, la inteligencia espiritual, igualmente sustentada por neuronas, que al igual que las otras inteligencias también es desarrollable.

Hasta ahora las civilizaciones han pretendido el desarrollo de la espiritualidad actuando desde las creencias, lo cual ha significado un retraso en su evolución. Los seres humanos poseemos los recursos necesarios para hacer posible el desarrollo de la espiritualidad desde el propio sistema espiritual sin necesidad de recurrir al sistrema de creencias tal como venimos haciendo hasta ahora. Muy al contrario de lo que se piensa, es el sistema espiritual el que puede optimizar, fortalecer y mejorar al sistema de creencias, que se constituye como el motor principal de emociones y comportamientos y en definitiva , de lo que terminamos viviendo.

A medida que avanzamos en el desarrollo de la inteligencia espiritual, mejoramos nuestro equilibrio interior, nuestra motivación y nuestro sistema de creencias, transformando las creencias limitantes en creeencias potenciadoras, y como consecuencia, mejorando  nuestro bienestar, nuestra salud y calidad de vida.

Quinto Balcón

Mejorar la relación del ego con la Naturaleza supone mejorar tres de sus cinco relaciones; consigo mismo, con los demás y con las cosas que nos pasan, motivo por el cual me sentía tan bien y tan tranquilo en aquel cortijo que invitaba a hacer lo simple y lo ordinario de la vida, como si en esa actitud estuviera una de las claves de la felicidad.

Los conocimientos de PNL me habían ayudado a comprender mejor cómo es mi ego. Para explicarlo con facilidad en mis cursos desarrollé un Seminario denominado "La casa de la mente" que mediante el símil de una casa, facilita su comprensión.

En dicha casa, el ego vive en un bunker de cuatro plantas, sin puertas ni ventanas, ni vistas al exterior, percibiendo la información del exterior a través de una pequeña mirilla defectuosa situada en la primera planta del bunker, la planta de la perceptibilidad, en donde los clichés, creados desde la infancia, filtran la información exterior y generan los mapas correspondientes que darán lugar a las emociones y los comportamientos de plantas superiores.

Por encima del bunker, en cuya cuarta planta están las creencias, se sitúa el Quinto Balcón, neuronas destinadas a la potencialidad del SER, y es en el simil de la Casa de la mente, donde mora nuestra espiritualidad. Aquí ya no existen las creencias, ni las limitantes ni las potenciadoras, existe otra inteligencia diferente que se conecta a la inteligencia del corazón: la inteligencia espiritual, consiguiendo el cambio más importante dentro de cada persona: transformar en el ámbito de la inteligencia emocional, las creencias limitantes en potenciadoras. Emociones tóxicas activadas por creencias limitantes, dan lugar a comportamientos no deseados, a comportamientos de fracaso. Al transformarse la creencia limitante en potenciadora, la emoción que se activa es una enoción auténtica que es la que corresponde además a la circunstancia que la origina, llevándonos a un comportamiento correcto, a un comportamiento de éxito. De esta manera, mediante el desarrollo de la inteligencia espiritual, conseguimos los cambios necesarios que nos lleven al éxito y a la felicidad sin necesidad de luchar por cambiar creencias, ni emociones, ni comportamientos. En su lugar, desde lo más ALTO de nosotros mismos y ayudados por las cinco Fuerzas del alma, podemos conseguir nuestra ansiada paz interior.